Reiki tiene una serie de ventajas que facilita su uso como complemento a la medicina tradicional:
- El paciente no necesita “creer” en Reiki, ni siquiera saber el nombre de lo que está recibiendo.
- No lleva adherida ninguna filosofía ni religión, es pura Energía.
- Reiki actúa independiente de las personas que lo reciben.
- No necesita equipos ni instrumentos, así que se puede aplicar en cualquier parte.
- No tiene ningún conflicto con fármacos o tratamientos, es más, reduce sus efectos secundarios de éstos.
- Nos libera del estrés, la depresión y sus consecuencias.
- Purifica y elimina las toxinas del cuerpo.
- Nos ayuda a subir las defensas del organismo.
- Reactiva los centros energéticos, desbloquea los Meridianos y limpia el Aura.
- Es una herramienta efectiva de autocuidado y autoayuda.
- Es excelente como apoyo frente a enfermedades pasajeras, graves y crónicas.
- Nos ayuda a combatir adicciones a fármacos, drogas, cigarrillos o alcohol.
- Reiki nos permite mejorar nuestras relaciones familiares e interpersonales.
Por lo tanto, una sesión de Reiki es SIEMPRE, pero SIEMPRE beneficiosa, ya que aumenta nuestro bienestar, facilitando el crecimiento y la evolución individual.